Nueva sección de poesía comenzará en nuestra revista chilena

Me presento: soy un escritor famoso, pero por razones obvias me mantendré en el anonimato.

Entre mis primeras memorias que me pueden obligar a descifrar como es que llegué a perderme entre las páginas más poéticas de mi vida, puedo resaltar muchos aspectos que pueden traerle inspiración a aquellos que no han podido tocar el clímax de su creatividad literaria. Te dejos mis más remotos recuerdos y ensamblajes de cómo llegué a crear mi estilo poético personal.

La poesía proviene de mi más profundo súper yo

Entre los primerizos estudios que he podido realizar sobre el funcionamiento de ésta práctica creativa que nos aporta tanto a nuestra vida diaria o de una manera más ‘espiritual’ podemos conseguir algunos aspectos que pude sacar de mi más favorita corriente filosófica que he podido estudiar. El idealismo me ha dado mucho más que herramientas para poder crear oscilaciones de los deseos más profundos de todas las idealizaciones que he podido crear en los rincones y el laberinto mental que se crea cada vez que intento hacer una bella escena de lo que me gustaría que pasara y lo que está pasando en realidad.

La poesía me ha traído más que noches largas llenas de nostalgia, ha sido un camino solitario el cual se muestra cada vez que estoy solo frente a mi ordenador o mis cosas más personales, aunque sea un poeta de la edad más moderna puedo identificar algunos sentimientos y hacerlos en comparación de los grandes como John Keats quién definitivamente es una inspiración a seguir para mi modelo poético que he querido emplear desde que empecé a escribir para las revistas simplonas que hay por mi ciudad.

Éste trabajo no me ha dado mucho dinero en lo personal, pero no es dinero lo que siempre he querido recibir a cambio de mi esfuerzo, es mi satisfacción personal.