La electrónica prehispánica de Mr. Toé y la mezcla andina-bailable de Cholita Sound marcan el nacimiento de esta apuesta por las sonoridades latinoamericanas, aventura que además se potencia con una nutrida y diversa cartelera musical de conciertos y con una gira que llevará a DJ Subversivo –uno de sus fundadores– a Perú, Colombia, Ecuador y Venezuela para afianzar lazos con la nueva movida musical de la región.
Por J. Sully
“Queremos que el mundo nos vea como algo de esta parte del mundo y no como algo que se quiere acoplar a su movimiento”. Con esas palabras, Mauricio Araya (aka DJ Subversivo) y el argentino Federico Randall enfatizan el rumbo de Konn, el sello que acaban de lanzar: dejar de emular sonidos y estéticas del primer mundo para embarcarse en un viaje que cree nuevas sonoridades a partir del rico mestizaje latinoamericano.
Araya y Randall, ambos músicos y productores, se conocieron en un festival de cumbias experimentales y tras esa experiencia decidieron fundar Konn (“comienzo” en lengua mapudungún), que además de su labor de “rescate” de “lo nuestro”, apunta a una visión más ética del negocio musical y a aumentar la convivencia artística con los países de la región.
Esta aventura –por ahora binacional- dio el vamos con la mezcla andina-bailable de Cholita Sound y se encuentra preparando su segundo trabajo: el proyecto Mr. Toé. Pero los chicos de Konn tienen claro que no quieren quedarse sólo en la producción sonora y por eso pretenden profundizar el camino de los conciertos. Hasta ahora han realizado varios con figuras que dan cuenta de su amplio espectro sonoro: Mad Professor, aclamado productor y exponente del Dub; el sonido amazónico de la Tigresa del Oriente, los argentinos Pibes Chorros y los locales Cómo Asesinar a Felipes, entre otros.
Como parte de la fuerte actividad de Konn, DJ Subversivo inicia en estos días la gira “Súdala Sudaka Tour”, que lo llevará a Perú , Colombia , Ecuador y Venezuela para compartir sus sonidos, afianzar lazos con la nueva movida musical latinoamericana y recopilar sonoridades en un proceso de investigación y profundización musical.
Araya y Randall anuncian que para noviembre esperan concretar una interesante cartelera musical y que en carpeta está una presentación de Toy Selectah y Mad Professor.
Para conocer más de este sello y de su visión sonora, sobre la industria y el momento político de nuestro país, Revista Réplica conversó con ambos productores.
¿Cuándo parte la historia de Konn?

Randall (The Peronists) y Araya (DJ Subversivo), creadores de Konn
Marcelo: “Nos conocimos en un encuentro que organizó un músico holandés que se llama Dick el Demasiado, que se llamó FESTICUME. Después, conversando, filosofando un poco nos pegamos un pique a la montaña y llegamos hasta Baños Morales. Hicimos un asado y empezamos a hablar de la música latinoamericana y ahí surgió la idea de hacer un sello un poco más de identidad sonora. El nombre Konn significa en mapuche comenzar algo, hacer algo nuevo y eso se dio en la montaña”.
Federico: “Ahí tuvimos una reunión. Así diseñamos. Yo me estreso muy fácil. Él (Mauricio) no, él tiene más aguante. Entonces ahí me funciona el cerebro, fuera de esta huevá me funciona. Ahí se puede soñar”
¿Cuál es la principal motivación que tienen a la hora de echar andar este sello?
F: “Es rescatar lo nuestro. La palabra folclor está deformada y por eso digo lo nuestro. Pero lo nuestro sería nuestra actividad, lo que a nosotros nos gusta generar. Si uno mira las definiciones más antropológicas, el folclor es algo que se sucede en su momento contemporáneo y que sucede espontáneamente. Fueron cosas casi tribales que se improvisaban en momento de ciertas emociones. Folclor no es tener el pelo largo o ser más negrito y cantar sobre el queso de cabra o nos gusta el vino. Folclor es como estar aquí ahora, tener una relación con la vida y generar una música para vos y para tus amigos en ese momento”.
M: “A uno lo han educado en el sentido de decir eres cool en la medida que escuchas música de otros lados. En el fondo venimos de ese encuadramiento y no nos hemos dedicado a rescatar lo que somos y cuáles son los sonidos que hemos escuchado desde chicos. Y todo el rato decimos que los gringos, los europeos la llevan”.
Cuéntennos de los trabajos que ya están andando como Konn
M: “Trabajamos el EP de una artista nacional, la Caty Purdy, alias Cholita Sound. Ella trabaja estos conceptos y nosotros la apadrinamos porque el disco lo produjo Konn. Nuestro próximo nombre se llama Mr. Toé. Es un experimento, podría ser como electrónica prehispánica, con sonidos indígenas. Toé es una planta amazónica que usan los chamanes en el Amazonas, lo mezclan con el Ayuhuaca y entran en sus estados de viajes astrales. Es una planta de conocimiento de los pueblos antiguos. Y el Mr, porque trabaja con tecnología actual”.
“Hay cosas que vamos a editar de países de vecinos. A nivel de latinoamericano hay gente que está trabajando con su cultura y agregándole todo el bagaje cultural que tiene detrás y eso nos parece interesante. Hay cosas que no van a llegar de Colombia, de Perú, de Argentina, México. Queremos ir mostrando lo que está pasando a nivel latinoamericano, con esas reinvenciones de los sonidos locales, hacia el mundo”
¿Y hay diferencias con los sellos independientes que ya existen en el país?
M: “No hay sellos con la misma línea editorial nuestra, es una propuesta nueva. Si bien hay varios sellos a nivel nacional que hacen música local entre comillas, la mayoría es con la misma influencia. Es música local con un sonido que no es local. Por ejemplo hay rockeros indies con un formato que se hace en la escena norteamericana underground. A nosotros no nos interesa. Nosotros queremos hacer una escena underground latinoamericana que nos identifique como latinoamericano. Independiente de las múltiples influencias que aparecen al componer”.
F: “Maravilloso que existan (esos sellos), pero no es mi intención querer parecerme a alguien que yo vi en una revista. No me voy a comprar esa polera, esos lentes o esa guitarra para ver si alguna vez me pescan en el Primavera Sound de Barcelona. Lo nuestro sería la diferencia que existe entre una franquicia de McDonald’s y un huevón que vende mote con huesillo”.
Pero hay artistas chilenos que tienen un sonido claramente local.
F: No todo es como uno suena, sino también cómo se para ante los demás. ¿Qué es local? Lo local es lo que tiene un sello local para el resto del mundo. Lo que queremos es que el mundo nos vea como algo de esta parte del mundo y no como algo que se quiere acoplar a su movimiento”.
LA “IDIOTIZADA” INDUSTRIA MUSICAL
¿Y dónde se instala Konn como parte de la industria discográfica?
F: “Lo que pretendemos es lograr un poco de ética. Un artista no puede cobrar dos millones de dólares por hacer un show, un disco no puede costar 30 lucas. El dueño de un sello no puede ser un tipo que sólo piense en hacer lobotomía social y tener a la gente idiotizada con la copia, de la copia, de la copia”.
“En la industria musical hay tres actores básicos. El compositor o artista; la industria, que genera esta promoción y distribución; y el público, que por lo general es más inocente. La industria puso reglas y los artistas se acostumbraron a esas reglas, quieren seguir con el modelo tradicional. Los de la industria pretenden lo mismo, extorsionar a los artistas quedándose con la mayoría de sus porcentajes, y el público está tan loco”.
¿Y cómo se rompe ese círculo?
F: “Lo ideal sería pasar del contenido al público, sin la industria, pero no hay regulación y una manera es que la música sea gratis. Pero es tan loco este mercado que la gente cree que si lo compras con Mastercard por Itunes es más bacán que si es gratis. Si es gratis dicen que nadie lo debe querer escuchar, ni la madre. En cambio si cuesta un dólar en Itunes, dicen bacán, y te los buscas en otra página y lo bajas gratis. El tercer actor, el público, está tan autómata, porque no tiene el impulso de búsqueda. Lo bombardean de información, compra esto, parécete a aquello”.
M: “Antes salías a cachurear en disquerías y te encargabas discos. Hoy no pasa tanto eso. No es tarea fácil (el modelo de negocios), cómo llegar a la gente, sobre todo porque se viene una propuesta de sonido diferente. Es como aprender a caminar. No estamos copiando un patrón establecido, sino que queremos ver otras alternativas a través de las cuales podamos generar autogestión y cultura”.
¿Parten pensando en hacer popular lo que harán o será para un público reducido?
M: “Creo que va a tener las dos aristas. No tenemos fórmulas. Por algo le pusimos ese nombre que hace referencia a comenzar algo nuevo”.
F: “Va a ser como un video club: va a haber películas coreanas y gringas (risas). Ahora da lo mismo si sos popular o te escuchan 10 tipos. Lo que importa es cómo juegan esos tres actores (creadores-industria y público) y cómo los que están en este lado se relacionan con su entorno, con su sonido, con su vida. Y aprender a convivir con músicos de otros géneros. Acá eso no existe”.
¿Cómo es eso de falta de convivencia?
F: “¿Por qué tengo que ir a 10 lugares distintos para nutrirme musicalmente? En otras partes del mundo llevan una tradición de, por lo menos, 25 o 30 años, de hacer festivales donde toca todo el mundo: folk, electrónica, indie, rock, lo que sea. En cambio, acá esta hueá se hace en tal barrio, a tantas lucas para que vaya tal sector social, y se escucha tal música y se viste así”.
M: “Son ghettos musicales. En el fondo no enfrentas mundos. La sociedad está súper estratificada”.
¿A estas alturas del partido es posible crear nuevos sonidos?
M: Honestamente, creo que no. Yo creo que la respuesta está, como dice en la botánica, en el cruce, la mezcla. Con tanta información en la cabeza siempre va a aparecer algo que uno escuchó, que le ha gustado”.
F: “Yo pienso que es totalmente posible, y va a pasar. No sé si Konn lo va a hacer pero es algo que va a pasar. Se puede hacer sonidos nuevos todo el tiempo con un sintetizador. Ahora, si nosotros llamamos sonidos a referencia cultural que genera una moda, un contexto, algo a lo largo de la historia, eso es algo ya que compete a los tres actores, no sólo a los músicos. Lo que genera el grunge o el drum and bass es tres actores, actuando durante un tiempo continuo, para dejar esa huevá clara en la historia. Esto fue esto”.
¿Cómo se instala Konn en la mente de la gente?
M: “Tenemos como política desarrollar eventos, para proponer estos sonidos y a partir de eso que la gente se empiece a familiarizar”.
F: “Hubo varias fiestas y bien locas: Los Pibes Chorros, Mad Professor, La Tigresa del Oriente”
“No tenemos idea de Violeta Parra”
¿Y cómo ven la situación de la música en Chile?
M: “A nivel latinoamericano muchos países exportan su propia música. Brasil, Argentina, Colombia. Y Chile no está haciendo eso porque nosotros somos los ingleses de latinoamericana. Entonces no sabemos la vida entera de Robert Smith y no tenemos idea de Violeta Parra”.
¿Y qué les parece el fenómeno de la bandas tributo?
F: “Es un trabajo que a la gente le gusta. Pero imagínate que te abren la oreja y te meten yogurth con cereales durante 20 años y un día te dan palta con una dobladita. Ahí entran en pánico. Es la huevá del padre ausente, una necesidad sicológica. Te obligan a amar algo y después no le dan. Entonces qué hacer: banda tributo. Es un consolador a falta de un pico, es un consolador Es una fijación”.
“¿Por qué la gente no lee 40 veces un libro? En cambio, escucha 60 trillones de veces el mismo disco. Y después van a ver la banda tributo y después compran el disco de la banda tributo. Si hay algo que es increíble es el disco de la banda tributo”.
¿Qué lectura hacen de los movimientos sociales que se ven en Chile y en diversos lugares del mundo?
M: “Yo espero que no sea una moda, que sea un despertar de la gente y que se den cuentan de quiénes mueven los hilos en este país y en el mundo. Hay intereses mayores que están metidos. Honestamente son las grandes corporaciones las que gobiernan. Ya no son los políticos y menos la gente, que son lo que menos vale en este cuento. Los huevones se ponen de acuerdo con los políticos: ‘estos son los proyectos y tienen que hacerlos porque tenemos las lucas. Y si no quieres, no te saco del subdesarrollo y te hago quebrar’”.
F: “Hubo una revolución en Islandia que resultó después de la crisis. Hubo un cambio de sus gobernantes y en su sistema. Se está cambiando la constitución, se estatizó el banco. De eso nadie habló. A mí lo que me gustaría que salgamos de este feudalismo en que vivimos”.
“Un análisis interesante es ver qué es lo que canta la gente en las marchas o qué ritmo se sucede cuando golpean las ollas. Seguramente no es Britney Spears… Apaguen la tele para empezar. Tiren la plata del banco, devuelvan sus tarjetas de crédito, devuelvan el color de pelo a su mujer si no era rubia”.
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