El músico explica que en la nueva aventura musical, que suma más de un millón y medio de canciones descargadas desde su web, “hay una energía que proviene de esa época”, pero enriquecida con todo lo que le ha enseñado la vida. Además, defiende el libro en el que desnudó su visión sobre el fin de la más emblemática banda chilena de los 80 y pone la lápida a una posible reunión: “Es muy difícil convivir con un tipo como Jorge (González)”.
No te pierdas, en esta entrevista, la interpretación de su canción “Legitimar”.
Por Mónica Farías. Fotografías: Natalia Bustamante. Video: Javiera Cifuentes.
Contrario a lo que se podría esperar, Claudio Narea no se desvela por la política, ni por la gestión de un gobierno que –asegura- no eligió. El guitarrista cerró con llave la fugaz etapa en que figuró como candidato a diputado y hoy está cien por ciento abocado a la música, y, en particular, a la sociedad que formó junto al también ex prisionero, Miguel Tapia.
Razones para esa elección tiene de sobra. En tres meses ya son más de un millón y medio las canciones descargadas desde el sitio www.narea-tapia.com, una cifra que para el músico era algo impensado cuando partió con el proyecto.
A esas cuentas alegres, Narea suma el feeling que ha logrado con Miguel Tapia, tanto en el estudio como a nivel personal, y una madurez que hoy le permite cantar sin temores ante una cámara, como él mismo reconoce en esta entrevista con Revista Réplica.
Sobre la ausencia de Jorge González, sostiene: “No vamos poder estar los tres juntos. Pero creo que por lo menos cuando hay dos se crea una magia especial que la gente ha apreciado”.
Al verte hoy como ex Prisionero, candidato a diputado, presidente de la Sociedad de Intérprete y con un libro a cuestas, ¿cómo han influido estas experiencias en tu nuevo trabajo musical?
R. Todo tiene que ver. Yo pienso en mí de chico, como a los 20 y tantos años, o antes incluso, y no habría pensado jamás en atreverme a cantar una canción como la que canté recién directamente a la cámara (de Revista Réplica) porque no me atrevía a cantar. Entonces yo creo que todos los momentos son de aprendizaje, todo lo que tú mencionaste: la candidatura, el libro, todo esas cosas son parte de lo que tenía que hacer.
Desde que partí en la música, con todas las pifias y todos los temores, y finalmente, con una trayectoria que permite que tenga mis seguidores y mi estilo también. Entonces llega un momento en que empieza un proyecto con Miguel y lo empiezo parándome sobre todo lo demás.
Siempre siento, y también lo sentí cuando hice el “Largo camino al éxito”, mi segundo disco solista, que estoy partiendo casi como si tuviera 20 años.
¿Y este recomenzar es en términos de composición?
R.- Es en términos de todo. Mi estado de ánimo es como que no siento que tengo tantos años en esto. Siempre estoy aprendiendo o tomando algunas experiencias o parándome sobre ellas y haciendo lo mejor que puedo con respecto a lo que estoy metido.
Comparando tu comienzo en los 80 y esta etapa en el 2011, ¿hay evolución en la manera de concebir el trabajo musical, por ejemplo?
R.- ¡Sí, claro!, no estoy comenzando, porque en realidad llevo bastantes años en esto, pero el entusiasmo es el mismo y las ganas de descubrir el mundo y la música son las mismas que tenía cuando era chico, ¿cachai.? Eso es parecido.
Ahora, en lo que estoy comenzando con Miguel veo que se nos hace fácil trabajar. Por ejemplo, si no hubiéramos tenido el tiempo de trabajo de crecimiento en Los Prisioneros, o después en solitario, o en la vida en general, tal vez no habríamos logrado trabajar como lo estamos haciendo, abiertos a colaborar el uno con el otro, cosa que no había visto tan claramente que podía ser así. Ha sido súper bueno. Mientras yo estoy aquí dando esta entrevista, él está en el estudio haciendo lo suyo.
Creo que todo lo que nos ha enseñado la vida estamos aplicándolo ahora, en cuanto a composición y en cuanto a las relaciones humanas.
A diferencia del trabajo que realizaron en los 80 junto a Miguel Tapia, con una industria que se manejaba de otra manera. ¿Crees que en este nuevo trabajo se han resuelto cosas pendientes entre ustedes, teniendo un escenario más amable, haciendo música en casa, por ejemplo?
R.-Entiendo bien que la mayoría de los fanáticos de Los Prisiones quisiera vernos a los tres juntos, pero no es posible, y no es posible no porque no queramos hacerlo, sino porque no se puede no más. Entonces lo que estamos tratando de hacer es hacer el pack de lo que la gente quisiera, y lo digo como pack porque sabemos que no estamos los tres y no vamos a poder estar los tres juntos. Pero creo que por lo menos cuando hay dos se crea una magia especial que la gente ha apreciado.
Hasta ahora hemos visto que al poner tres temas de nuestro nuevo trabajo con Miguel de manera gratuita para descarga desde el 20 de diciembre hasta la fecha, ya tenemos más de un millón y medio de descargas. Yo estoy muy asombrado. Este número supera absolutamente lo que yo alguna vez pensé. Creo que no habría podido llegar a tanta gente si no hubiese sido con Miguel.
Para que decir, con Jorge y con Miguel, habría sido buenísimo, pero no se puede. Ya a esta altura hemos aprendido bastante de los errores y la vida, creemos que hay cosas que ya no podemos volver a experimentar. Hay cosas en las podemos equivocarnos y otras en las que no podemos equivocarnos más.
Y desde lo estrictamente personal ¿te has reencontrado con Miguel?
Yo lo conocí en el año 79 y en esa época era más cercano a Jorge. Miguel era amigo también, pero no era lo que era Jorge para mí en ese tiempo, aunque en realidad uno no necesita esa cosa de poto y calzón necesariamente con los amigos.
Entonces ahora con Miguel he descubierto que podemos hacer asados y en general hacer cosas que hacen los amigos. Lo que pasa es que no había experimentado casi nunca, en realidad, la amistad de Miguel sin Jorge.
Me he sorprendido que podamos hacer canciones. Hartas canciones.
Hoy día sin ser una copia de lo que eran Los Prisioneros, estamos siguiendo la misma línea con canciones pop de tres a cuatro minutos y son canciones cercanas a la gente. Hay una energía que proviene de esa época y no la negamos, lo que no estamos haciendo es una caricatura de Los Prisioneros. Si hacemos canciones que suenen actuales, también un poco a los 80 y que además hemos aprovechado las voces de los dos. En términos de composición en bien compartido también, por ejemplo, ahora estamos haciendo un tema de Miguel. El trabajo es bien 50 y 50.
¿Cómo fue la experiencia del libro “Mi Vida como Prisionero”?
Me gustó escribir el libro. Y ante la pregunta de que si era necesario escribirlo: sí era necesario. Mi libro fue el cuarto. Salieron tres antes del mío desde el año 99. El otro salió en el 2002, el último en el 2005 y el mío que salió en el 2009, o sea 10 años después del primero y la verdad es que estoy contento y tranquilo con respecto a lo que yo conté. Es la historia más verdadera respecto a Los Prisioneros, donde queda claro por qué no nos podemos juntar más, donde queda claro que no fue por una mujer, sino que fue por otro lío que tiene que ver con dos hombres: Jorge y yo .
Creo que la historia era compleja, pero necesario contarla y sacarse toda esa mierda de encima, para poder seguir adelante
¿Y con ello te libraste de una carga emocional también?
R.- Si, obvio. Imagínate que siempre le estuvieran dando con la cantinela de que Los Prisioneros se separaron por una mina. No es falso, es completamente falso.
Además había un montón de información que era desconocida. Es muy difícil convivir con un tipo como Jorge y esa es la razón por la cual estamos tocando con Miguel, un proyecto donde no es posible sumar a Jorge.
Cerrando la idea, creo que el libro es un libro que está bien así como está y que marca un comenzar también: decir que de esto se trata Los Prisioneros, esto quedo acá y de aquí parto con una cosa nueva.
Dicen que cada pueblo tiene el presidente que se merece, ¿cuál ha sido tu balance del gobierno de Piñera?
R.- Creo que cada pueblo tiene al presidente que se merece sí. A mí no me gusta el Presidente, no me gusta su gobierno, no me gusta su estilo de pensar, entonces frente a eso, yo me dedico a hacer canciones y voy a seguir haciendo canciones y si salen canciones que trate sobre temas que me disgustan, lo haré, pero no es algo que hoy día me lleve mucho tiempo pensar en lo que está pasando en La Moneda. A mí no me interesa nada en realidad de lo que esté pasando, creo que me decepcioné mucho de la política. Que hagan lo que quieran. Yo no voté por ese presidente. La gente que votó por él que apechugue no más po´.
Estoy mirando cada cierto tiempo lo que pasa y como tomando nota de lo que hacen los gobiernos, pero como un observador crítico y distante. Pienso que si la democracia tal como la viví en la campaña anterior, donde me metí de lleno en lo que era la democracia, me parece que es un payaseo donde los que tienen más plata son los que tienen lejos más opciones de salir electos. Y qué bueno darme cuenta que en realidad es un fiasco. Por mí que saliera todo bien, que los tipos legislen para la gente, pero finalmente me parece que, en general, no todos, pero creo que hay mucho pinganilla ahí en el poder político.
¿Y cuando tú fuiste candidato, pensaste es ser un aporte, un cambio?
R.- Sí lo pensamos, porque creo que los electos -presidentes, diputados, senadores- deberían ser representantes de la gente y lo que vemos en realidad en la política chilena son representantes del poder económico, representantes de sí mismos, de oscuros poderes en el fondo y eso es vergonzoso. Para qué hacernos creer que esto en una democracia si en realidad uno no pincha ni corta en este sistema.
Acá reciben a los poderosos en La Moneda, pero no reciben a las comunidades que están sin agua reclamando en Caimanes. Eso pasa, entonces de qué democracia estamos hablando.
¿Después de este gobierno qué vendrá?
R.- No lo sé. Yo quedé un poco saturado de la política y no creo en la democracia de Chile y no es que crea que haya otro sistema mejor, pero estoy escéptico. Creo en la música, creo en el poder de la música, pero me cuesta creer en gente que no tiene ni siquiera sensibilidad para la música. Veo a esta gente gris del Senado como un poco siniestrilla, yo los veo así.
¿Quizás sería bueno pensar en el desarrollo de una política cultural o musical y no de partidos?
R.- No lo sé. Yo estoy todavía en una etapa de reflexión pero lo que te puedo confirmar es que desde lo personal hay una decepción. Hay unas ganas de que esto sea distinto, sí, pero para eso debería haber muchos representantes legítimos del pueblo que se postularan al Congreso y con las opciones reales de quedar.
Creo que yo era uno de los legítimos, los que podían ser un buen representante. Pienso que se necesita que haya gente que sea de verdad, líderes naturales del pueblo y no líderes a costa de mucha plata en las campañas.
En teoría, es posible hacer una democracia más participativa, más real, pero según lo que yo vi al menos el tiempo que me tocó hacer campaña, me pareció que es bien difícil que se produzca y aunque esté convencido que es muy necesario que la gente se vuelva a reencantar con la política.
Cuando veo lo que ha pasado en Egipto, o lo de Punta Arenas, digo: “¡Qué bueno! Qué bueno que la gente se empiece a manifestar por algo”. Que diga: “¡Basta ya! No queremos más de esto y queremos esto otro”. Eso es lo que me gustaría a mí, pero veo a que la gente está medio dormida y esto hace que estas sanguijuelas lleguen y se aprovechen del pueblo.



no se como se separaron los prisioneros
tengo 11 años y me gustan los prisioneros para mi escomo si no se ubieranseparado nunca