Quizás la televisión a veces sea más que una caja tonta, quizás su masividad y penetración, hacen posible que gente conservadora acepte ideas como la adopción de parejas gay, que antes parecían aberrantes para ellos.
Por Diego Niño
Aunque ya la había visto a través del cable, luego de volver de mis vacaciones me sorprendí de sobremanera al notar que Canal 13 estaban emitiendo “Modern Family”, exhibida en Estados Unidos por ABC y en Chile a través del cable por FOX. Mi sorpresa fue doble porque este sitcom trata sobre una disfuncional familia extendida que tiene entre sus integrantes a una pareja gay que adopta a una niña vietnamita en su primer capítulo. Un rato antes, en “Año Cero”, había visto por primera vez en un reality de dicha estación a un integrante abiertamente homosexual. ¿Casualidad? No lo creo. Me parece que ambos son signos de una pequeña apertura en el canal del angelito, donde por fin aceptan que esta realidad existe y que debe ser reflejada.
“Modern Family” trata sobre la familia extendida de los Pritchett, conformada por el patriarca Jay (el genial actor Ed O´Neill más conocido como Al Bundy, la copia estadounidense de Tito Larraín… gracias, no se molesten), su joven y colombianísima mujer Gloria (la infartante Sofía Vergara) y el gordito viejo chico e hijo de esta última, Manny. También está la neurótica Claire Dunphy Pritchett, su inmaduro esposo Phil y sus respectivos vástagos: la superficial Haley, la mateísima Alex y el poco brillante Luke. El familión lo completa el correctidijillo Mitchell Pritchett, su colorido esposo Cameron y la pequeña Lily: la niña vietnamita adoptada.
Y es este último trío el que hace que Modern sea la palabra que acompaña a Family en el título, sobretodo tomando en cuenta que la calidad de la serie ha permitido que sea exhibida en países tan conservadores como el nuestro donde aún la unión civil y el matrimonio homosexual es “tema” para varios.
A mis cortos 34 años, recuerdo que la primera vez que vi a un homosexual en pantalla fue también en Canal 13: el recordado chef Pierre Lafont (Pedro Fuentes) interpretado por Felipe Armas en la telenovela “Marrón Glacé”. Pero desde ese personaje, estereotipado y sin vida personal, ha corrido bastante agua bajo el puente hasta llegar a los padres de Lily.
Quizás la televisión a veces sea más que una caja tonta, quizás su masividad y penetración, hacen posible que gente conservadora acepte ideas como la adopción de parejas gay, que antes parecían aberrantes para ellos.
¿Motor de cambio social?
Puede parecer descabellado atribuirle a la pantalla chica tal poder de cambio social, pero hay otros ejemplos en donde si nos ponemos quisquillosos posiblemente lo ha sido. Antes de que el nombre Barack Obama fuera siquiera conocido en Estados Unidos, ya ellos habían tenido un presidente afroamericano: David Palmer, el aliado incondicional de Jack Bauer, el protagonista de la serie “24”. Y hay un ejemplo más cercano a nosotros aunque ni nos enteramos: antes de Michelle Bachelet, nuestra primera Presidenta, la TV gringa había tenido la primera pero en la ficción de la serie “Commander in Chief” (curiosamente Geena Davis, su protagonista, se hizo amiga de nuestra Presidenta y hace poco presidió la inauguración que ella dirige, ONU Mujeres)
El tema da para mucho y el aporte de “Modern Family” o de series como ésta, es extremadamente interesante y se apoya justamente en la comedia. Aparentemente es mucho más fácil hablar del “tema” envuelto en papel de colores que hacerlo seriamente en nuestro Congreso.
Y aunque creamos que la inserción de la temática gay en los productos audiovisuales es relativamente nuevo, que data sólo desde hace veinte años, es tan antiguo como el audiovisual mismo. En el documental “Gay hidden side on movies” (“El lado gay oculto en las películas”) el novelista y guionista, Gore Vidal, cuenta cómo en la mismísima “Ben Hur” (cuyo tag line era ni más ni menos que “Un cuento de Cristo”) a falta de una historia más interesante decidió crear un backstory donde Ben Hur (el conservadorísimo actor, Charlton Heston) y Messala habían sido amantes. Una vez reunidos, comenzaban a tener conflictos no sólo políticos, ya que Messala deseaba retomar su relación y Ben-Hur se negaba. Gore Vidal explica que, a sugerencia del director William Wyler, esto sólo fue informado al actor que intrepretaba a Messala, quien en las escenas iniciales del reencuentro observa al personaje interpretado por Heston con una expresión que, después de saber esto, tiene todo el sentido del mundo.
Quizás eso necesita una sociedad como la nuestra, en gran parte una sociedad “Hestoniana”, que sin saberlo va, a punta de comedia, carcomiendo los propios prejuicios. Eso hasta que se dé cuenta que todos somos una gran familia y que todos tenemos derecho a tener una.



Me parece aberrante que un canal que hace poco se hacia llamar catolico hoy dia este dando una serie como esta donde se promueven tipos de familia que, ademas de cuestionables moralmente, realizan actos como la adopcion homosexual, cosa que en Chile no es legal. No tengo nada contra esa gente, pero me parece una hipocresia que un canal que hasta hace poco no mostraba los comerciales del sida porque promovian el uso del condon, esten alimentando ahora el morbo de la gente por unos pocos puntos de rating.